SALUD

Cuidando la relación física de nuestros hijos con la tecnología

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Nuestros hijos pasan muchas horas a lo largo de la semana utilizando móviles, tablets, ordenadores y videoconsolas. Si las posturas que adoptan son correctas no tendrán problemas, pero si no los educamos para hacerlo bien las consecuencias llegarán antes de lo que pensamos.

Debemos prestar atención a las posturas que adoptan cuando utilizan las distintas herramientas que tienen a su alcance, centrándonos en zonas específicas como el cuello, las manos y muñecas, los ojos y todas consecuencias derivadas de la falta de sueño reparador.

Los problemas de espalda y cuello son consecuencia directa de las malas posturas que adoptamos. Es importante mantener la espalda recta y sobre todo no inclinar demasiado la cabeza. Lo que debemos trabajar con ellos es bastante sencillo: hemos de procurar que levanten el móvil en lugar de inclinar la cabeza. Mantenerlo a la altura de los ojos es bastante incómodo y cansado, pero pueden bajar la cabeza si no supera los 30 grados de inclinación.

Cuando utilizan una tablet o un ordenador de mesa deben elevarlo, de tal forma que quede lo más cerca posible de la altura de los ojos. Con el ordenador es suficiente colocar algún libro debajo o un pequeño atril para elevar la pantalla del portátil. Para la Tablet existen numerosas fundas y complementos que ya permiten inclinar la pantalla, de tal forma que no sea necesario forzar el cuello.

La idea es bastante sencilla: no debemos inclinar demasiado la cabeza, sino elevar la herramienta.

Por otro lado, debemos cuidar también el uso que hacen del teclado y del ratón. Algunas personas se quejan de dolor en las muñecas o de sensación de hormigueo tras un buen rato tecleando delante de su ordenador.

Las manos y las muñecas en reposo permanecen como una prolongación del antebrazo. Tienen mucha movilidad, pero la mayor parte del tiempo deben mantener su postura natural. Si abrimos demasiado las manos al teclear, o las cerramos, terminaremos estrangulando los nervios que recorren la muñeca por dentro. Tampoco debemos dejarlas caer o levantarlas demasiado. Procuraremos que la mano y el antebrazo formen una misma línea.

En tercer lugar es muy importante prestar atención a sus ojos. El uso indiscriminado de pantallas puede dañarlos. De hecho, esta generación de niños y adolescentes está desarrollando un problema importante de miopía. Aparece a edades cada vez más tempranas y se observa en una graduación cada vez mayor. A las horas diarias enfocando a cortas distancias, se une el que apenas disfrutan de los espacios abiertos. Muchos, literalmente, no pisan el campo en años ni realizan paseos por entornos amplios y relajantes.

El 66,5 % de las mujeres jóvenes, y el 74,6 % de hombres de las mismas edades, dedican menos de 7 horas a la semana a disfrutar del aire libre.

Es importante acostumbrarlos a no acercarse demasiado a las pantallas. Deben mantener el móvil al menos a 30 centímetros de distancia, la tablet y el ordenador a 40 ó 50 centímetros en función del tamaño que tenga la pantalla, y el televisor a un metro y medio o más, dependiendo de las pulgadas. Al mismo tiempo, hay que regular el brillo de la pantalla de nuestros aparatos, bajándolo todos los días un poco hasta que quede a menos del 50% de intensidad si es posible.

Es importante también descansar cada media hora, y aprovechar para enfocar a objetos que estén lejos. Si puede mirar unos minutos por la ventana. Y, por supuesto, no utilizar nunca estas herramientas a oscuras, sino en entornos bien iluminados.

Por último, no olvidemos que necesitan las noches para dormir y descansar. La falta de sueño afectará a su salud y también a su estado de ánimo. Les costará más concentrarte, estudiar y comprender las explicaciones o lo que leen.

Es importante supervisar que por la noche todas las pantallas permanecen apagadas y, a ser posible, fuera de las habitaciones de niños y adolescentes.

Van a utilizar mucho la tecnología a lo largo de sus vidas. Hacer un uso saludable es sencillo, y si se acostumbran a hacerlo bien desde el principio les resultará fácil.

Ofrecemos a las familias un vídeo de 3 minutos y medio, para que niños y adolescentes puedan visionarlo directamente y entender la necesidad de trabajar sobre estos aspectos: